Desde hace poco, que decidimos empezar, solo teníamos recuerdos de dolor y una felicidad medida por gotas, solo con la idea de aceptar, seguramente con resignación, lo que le futuro presentaba día a día, sin parar, siempre al amanecer.
El destino siempre hace, pone trampas, juega, reta, acierta, une, separa, también destruye pero la gran mayoría de veces, estoy seguro, arma…
… arma historias sin dolor, dedicadas al amor, pues de una de ellas salió un ladrón que nos robo “el mismo corazón”.
Cuando la piel y le alma están una junto a la otra y el alma tiembla sin saber por que, la razón dice adiós, sin miedo. Entonces es aquí cuando me doy cuenta que siempre voy lleno de preguntas, momento a momento, siempre buscando algo nuevo en que creer, pero que me hago mas fuerte y mas seguro cuando tu mano esta sobre la mía.
No puedo prometerte que esto sea perfecto, ni tampoco que el tiempo sea generoso y se detenga y esto dure para siempre, pero si te doy mi palabra y no usare tu corazón como “tapete de twister”.
Mi única pena es tener poco, por que quisiera que fuera le mundo entero.
Esto puede ser más y más grande todos los días.
La noche anterior, tus palabras hicieron todo por mi, gracias.
Todo lo mejor,
Juan.